I still don't know what I was waiting for (...)
so I turned myself to face me (...)
how the others must see the faker (...)
Time can change me / but I can't trace time
David Bowie - Changes


Hoy me dí cuenta de que últimamente he intentado ser muy polite en el blog. Supongo que temo ser demasiado radical -que a veces lo soy-, excesivamente ácido -que puedo serlo a menudo- o mostrarme como un neurótico -que definitivamente lo soy-.
Entonces, he escrito sobre cosas que me interesan y que considero no pueden ser ofensivas para nadie. También, automáticamente, son poco controversiales.

Pues bien, no more Mr Nice Guy (¿no estábamos con Bowie? ¿A qué hora cambiaron a Alice Cooper?). Declaro aquí que, por hablar de un ejemplo, odio el rock mexicano, en casi todas sus encarnaciones, sea urbano, folk, rockabilly, alternativo, punk,.. todo. Con poquísimas excepciones: Café Tacuba, algo de Molotov, Santa Sabina hasta hace unos años,.. y no sé si haya más. De hecho sí, hay otro grupo que me parece bastante auténtico: Los abandoned. Otro día quiero comentar sobre ellos porque me parecen dignos de ello. Me gusta porque parece que creen en lo que están haciendo.

Por lo demás, odio que los grupos mexicanos estén alineados detrás de los ingleses o americanos -en el mejor de los casos, porque también se da que anden siguiendo los pasos de otro grupo mexicano igual de feo- y que copien sus fórmulas. Hoy día, simplemente sintonizando Reactor 105.7 (en la ciudad de México), encontrarás sin problemas imitadores de Radiohead, Pearl Jam, Soundgarden, los Strokes, etc. Si le preguntas a cualquiera de los miembros de alguna de estas bandas qué estilo tocan, seguramente te dirá: "fusión / alternativo". Por favor. Un amigo mío mejor decía que lo suyo era RondallaRastaGrunge.
Pero en realidad odio menos a los grupos copiones de extranjeros que a los que insisten en tocar rock mexicano del corte más tradicional. Me refiero a grupos como La Castañeda, Las Víctimas, o el peor de todos, Los estrambóticos. Letras sin imaginación ni tema. Música igual en todas sus canciones (siempre recurren al ritmito ska acelerado para provocar el slam en las tocadas y que la gente salga diciendo que estuvo chido el toquín). Interesantemente, en lo musical casi siempre son bastante buenos. Lo malo viene a la hora de inventar su propia música. Una vez, cuando yo tocaba en un grupo, nos abrieron unos cuates que en la prueba de sonido me dejaron apantallado: tocaban sin problemas cosas de los Chili Peppers, Dream Theater o The Doors. Nos quedamos aterrados pensando en que la gente saldría corriendo al compararlos con nosotros. No ocurrió así: la gente en efecto salió corriendo, pero incluso antes de que pudieran escucharnos. El grupo en cuestión -olvidé por completo el nombre- tocaba espantoso. En realidad no **tocaba** mal, más bien las rolas eran patéticas. Nunca alcancé a distinguir la diferencia entre ninguna de las cinco o seis canciones que tocaron. De hecho casi no alcancé a distinguir el bajo y la guitarra, de tan sucio que se oía. Y esos mismos músicos que ahora me taladraban el oído habían demostrado una hora antes que podían copiar perfectamente el estilo y sonido de grupos famosos. Espero que hayan terminado de hueseros o tocando cóvers en algún antrito fresa, porque seguramente la habrían armado muy bien.
Bueno. basta ya de echar pestes.Para intentar compensar tanto mal humor, terminaré la nota recordando a Los abandoned. Frescos, divertidos, sin miedos. Espero que muchos grupos los empiecen a seguir próximamente. O mejor dicho: que sean inspirados por ellos para intentar encontrar su propia voz.