Hay frases que, en cinco o seis palabras, dicen miles. El otro día me topé con un anuncio -de una compañía fumigadora- que decía "No hay enemigo pequeño". Me gustó cómo en cuatro palabras quedó resumido un sabio consejo: que tener un enemigo no es poca cosa, que no se debe subestimar; que quien desestima a un enemigo por su tamaño puede ser sorprendido; incluso que, desde el otro punto de vista, uno nunca es demasiado insignificante como para no ser tomado en cuenta. Digo, hasta podría de aquí deducirse que la unión hace la fuerza.
Los refranes son así. Son profundos. Pueden ser interpretados de distintas maneras, idealmente todas relacionadas entre sí. También pueden ahorrarnos horas de sermón de la abuelita.
En cuanto a la efectividad literaria, es apabullante. Me encantaría escribir así, utilizando sólo unas cuantas palabras, que provocaran cientos de pensamientos en el lector. Como por ejemplo, en este post: ¿habrá una frase, refrán o similar que comprima todo lo que acabo de decir?
"no siempre pierde su tiempo el hombre que más lo gasta
...
las horas del apurado siempre son horas perdidas"
Alberto Cortez
No, mal intento. ¿Ideas?



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