Amores imposibles
He notado que mucha gente en LaCoctelera gusta de escribir acerca de sus idilios y fracasos amorosos. Me he encontrado sobre todo con amores imposibles, tipo Creep de Radiohead (por cierto, la canción Teenage Dirtbag de Wheatus tiene exactamente el mismo tema que Creep, pero con un absurdo final feliz. Para los optimistas). Estos artículos, a juzgar por el número de comentarios, tienen mucho éxito.
Hoy he sentido ese impulso. Pero no tengo ningún amor no correspondido o inalcanzable: sé que ha de sonar muy aburrido, pero soy el feliz pasajero de un amor saludable, recíproco, confiable. Ella se llama Andrea y por cierto, estamos esperando un bebé que nacerá en dos meses y se llama Mateo.
Con todo y este amor bonito y feliz, estoy expuesto diariamente a estímulos del exterior que me mueven: mujeres interesantes, contacto con exnovias, miradas coquetas devueltas. Y he llegado a la conclusión de que no está mal dejarse llevar momentáneamente por estos estímulos externos, de hecho hasta son divertidos y mantienen el amor propio en un nivel decente. Incluso, y esto quizás sonará raro, puedo usar esta retroalimentación para sentirme más sexy con mi pareja y disfrutar con ella cuando descubro que tengo lo que necesito. Durante siete años le he sido fiel y tengo la impresión de que así se mantendrá la cosa (no prometo nada si un día me topo con Jennifer Aniston).
Todo esto viene a cuento por dos cosas: acabo de estar un buen rato a solas con una gran amiga -mi exnovia más importante-, que está enfrentándose a la posibilidad de hacer un borrón y cuenta nueva con su nuevo novio. La segunda cosa es porque una amiga de Andrea le dijo, en una plática casual, que todos los hombres casados tienen ondas con al menos una mujer, y que si la esposa no lo sabe, es simplemente porque él fue muy discreto.
La verdad es que sí es el caso de la mayoría de mis amigos. Pero no creo que tenga que ser verdad necesariamente. Es sabido que cada quien habla de la feria según le haya ido en ella. ¿Qué opinas?



Luz dijo
Yo quisiera felicitarte. ¿Puedo felicitarte especialmente por esta frase:
"soy el feliz pasajero de un amor saludable, recíproco, confiable"?
Andrea es afortunada. Mateo también. Tú también.
¿Compartirás con nosotros su nacimiento? Estoy segura de que toda La Coctelera disfrutará del feliz acontecimiento.
No opino sobre la fidelidad... Es sólo asunto tuyo.
11 Agosto 2005 | 03:04 AM