Todo inició con este link en boing boing: la imagen de un conejo rosa gigantesco -70m de largo- instalado por el grupo artístico Gelatin en la zona del Piamonte, en Italia (me pregunto qué tendrá que decir Umberto Eco sobre esto). Vale la pena visitar el sitio, aunque sea por curiosidad; además, algunas imágenes (como esta o esta) hacen excelentes wallpapers...
De ahí llegué a esta imagen de un tiburón gigante entrando al techo de una casa. Los vecinos de este artista intentaron obligarlo a quitarlo, pero tristemente no había ley alguna que prohibiera poner tiburones en los techos de la ciudad de Oxford.
Giancarlo Neri, otro escultor de lo superlativo, instaló en Londres su escultura The Writer, que consiste en un escritorio y una silla, de 10m de alto. Aparentemente se ha convertido en un punto de referencia en la ciudad...
Pero no todas las esculturas o imágenes gigantescas controversiales son nuevas: está también esta silueta gigantesca, realizada alrededor de 1700 también en Inglaterra, que representa a un gigante con un mazo, y una erección bastante notoria. Mucha gente lo odia, muchos otros piensan que es un amuleto para favorecer la fertilidad; el hecho es que, para la época, debió haber causado un impacto mucho mayor que el del conejito que adorna este post...