Interrumpo este silencio bloguístico para informar de algo realmente vano y superficial. Pero es que quería ser el primero en decirlo :-)
Y es que encontré algo en los anuncios de GMail que me hizo sonreír. Y agradecer.
Todos los que tenemos gmail hemos notado los "anuncios contextuales" que nos pone. Recuerdo que fue en su momento motivo de controversia, había quien clamaba invasión a la privacía. Y supongo que tenían razón: el servidor de GMail sabe todos mis secretos :-). A veces me sorprendo cuando los anuncios parecen adivinar el contexto de los correos que envío y recibo...
Desde hace una semana, se les ocurrió otra forma creativa de llamar nuestra atención, poniendo una banda de avisos, similar a los tickers de cotizaciones de la Bolsa, por encima de los botones de acción de la aplicación. Ahí aparecen normalmente ligas hacia noticias de último momento, artículos populares, y creo que incluso uno puede personalizar las fuentes de esos comentarios.
Todo esto no es nuevo, me dirán. De hecho no lo es. Pero hoy, borrando algunos correos que no quería tener más en mi inbox, descubrí que este "ticker" también depende de la sección en la que estés. Por ejemplo, en la sección Trash, te ofrece solamente textos sobre reciclaje ("No hay límite en el número de veces que el aluminio puede reciclarse", "El papel reciclado requiere 60% menos energía en su elaboración que el papel nuevo"), y en la sección Spam, hay recetas de cocina utilizando el famoso spam...
Cuando una compañía se da el tiempo para intentar divertirnos sin haberlo pedido, se agradece. Es un regalito. Muy pequeño. Pero inesperado y divertido. Parece que en Google fomentan esta actitud. Recuerdo cuando salió Google Moon, una aplicación similar a Google Maps, en honor al aniversario del primer aterrizaje tripulado en la luna. Todo muy bien armado, como suele hacer Google. Pero cuando seleccionas el nivel máximo de zoom... bueno, mejor no revelo el final, para no arruinárselo a quien no lo conoce. Baste decir que por fin se desvela la verdad sobre la leyenda que durante siglos nos han contado nuestras madres. Venga, haz la prueba. El link abre en una nueva ventana. Google Moon.
¿Has visto? Es a lo que me refería. Creo que no es poca cosa.
Y como este post, que había planeado en un par de líneas, ya se volvió el mamotreto habitual, aprovecho para ofrecer una invitación a gmail a todo el que la solicite en los comentarios de este artículo.