Argh. Apenas estoy terminando la lista de mis 10 películas favoritas de todos los tiempos (a petición de Nipona, que espero no se enoje por hacer este primero), y ahora mi querido Lucas me envía esto.. Y mira que antes me daba un poco de envidia leer todos los blogs que se enviaban memes entre sí, me sentía como en la primaria, cuando veía a las pandillitas jugando toda cantidad de juegos divertidos sin invitarme.

Pero creo que, como dice Lucas, lo difícil es escribir sólo de 5 extraños hábitos. Ahí van:

  1. Mis tics. Desde niño he padecido de "tics", causados seguramente por multitud de nervios e inseguridades, ayudados un poco por el divorcio de mis padres cuando yo tenía 8 años. El número de tics ha sido interminable: parpadear continuamente, escupir (!!!), respirar entrecortado, "bloquear" una de mis costillas (tengo la teoría de que es más larga de lo normal, tanto que toca ligeramente la pelvis. Pero es sólo una teoría). Otros tics han sido tocarme constantemente la cara, la boca, la nariz, tallarme obsesivamente los ojos, fruncir el ceño y/o la nariz,.. pero ahí le paro, porque ya me dió vergüenza.
  2. Leer en el baño. Uy, creo que no sólo me estoy sintiendo un maniático, también me estoy poniendo demasiado personal. Digamos entonces simplemente que paso demasiado tiempo en el baño y que gusto de leer. Agreguemos también que sin lectura simplemente no puedo hacer que las cosas fluyan. Eso es todo lo que diremos.
  3. Aborrezco completamente utilizar cremas de cualquier tipo. Incluso tocar pieles oleaginosas. No me importa si se me está partiendo la cara; me da igual que haya grietas que crucen de lado a lado mi boca: no estoy dispuesto a usar crema. Uno de los mayores esfuerzos en la vida es llenar de crema a Mateo al salir de la ducha. Ugh.
  4. Mis estándares de vestimenta son muy pobres. Siempre he sido un poco daltónico para la moda: me cuesta trabajo saber cómo combinar colores, estilos, telas, tipos de zapatos, etc. Peor aún: no tengo la menor idea de qué se me ve mejor: las camisas desfajadas, las playeras cortas, pantalones de mezclilla, zapatos formales, en fin. Cualquier día me verás con pantalón de traje, playera sin mangas, zapatos tenis que algún día fueron blancos, boina calada,.. bueno, no tanto, pero se acerca. Además, como mucho tiempo viví solo, sin lavadora, sin dinero, y sin talento para lavar a mano, me acostumbré a usar ropa no-tan-limpia. Por favor nadie le mencione a Andrea este tema...
  5. Según me han dicho algunos otorrinolaringólogos que he consultado, tengo los cornetes muy grandes, o unidos, o como se quiera ver. El resultado, expresado en cristiano, es que tengo nulo olfato. Como si tuviera una miopía de 30 dioptrías y sólo pudiera ver claramente objetos colocados en mi nariz. Por ejemplo, no conozco el olor de la mariguana, a pesar de que en mi juventud (snif) me codeé con no pocos fanáticos de la plantita y que, me aseguran quienes saben, tiene un olorcillo característico. Desconozco la diferencia en el olor de plantas, flores, especias, perfumes,.. ¿Cómo se manifiesta este defecto en forma de hábito? Pues muy sencillo: poco puede uno exigirle a un ciego el vestirse combinado, o criticarle a un sordomudo que grita al hablar. El resultado es que nunca sé si me huele mal la boca, o si yo mismo huelo mal, y peor aún: se me olvida a menudo tomar previsiones al respecto. ¡No! No es que me huela mal la boca... o más bien no lo sé (favor de preguntarle a Andrea). Jeje.

Espero que después de todas estas confesiones, mis cientos de fans sigan queriéndome igual...

Mmhhh... ¿A quién le pasaremos la estafeta? Digamos que a
Andela
Javier
Lori (espero me perdone por no haber terminado aún el meme que ella me envió... estoy en eso, estoy en eso)