Siguiendo con mi obsesión por los trucos con palabras, encontré un ejemplo que me dejó sencillamente estupefacto. Lo malo es que está en inglés, pero es notable de todos modos.
La historia es la siguiente: Lewis Carroll, el autor de Alicia en el País de las Maravillas, era fanático de muchas cosas, entre ellas: las matemáticas (incluso escribió un libro acerca de paradojas matemáticas), los cuentos de niños, su niña-amiga Alicia (sí, en todos los sentidos), y las palabras. Amaba los anagramas.
Pues bien, en uno de sus libros sobre Alicia y el País de las Maravillas, Carroll escribió un poema llamado "Jabberwocky",un melódico y sonoro conjunto de palabras inventadas y frases sin hilar, que no significan nada. "Me parece que es bonito", dice Alicia en el libro después de escuchar el poema, "¡pero es más bien difícil de entender!". Todos los libros de Alicia están llenos de paradojas y aparentes contradicciones, así que Jabberwocky parecería ser una extravagancia más del libro.
Pero para un extravagante, siempre hay otro que lo supera: entra en escena Richard Wallace, operador de computadoras, con un libro llamado "Jack the Ripper, Light Hearted Friend". En él elabora la siguiente teoría:
- A Carroll le gustaban los anagramas
- Jaberwocky puede convertirse en anagramas
- Estos anagramas pueden contener referencias a Jack el Destripador
- Por lo tanto, Lewis Carroll era Jack el Destripador.
Esto es a lo que yo llamo un argumento lapidario. Este señor Wallace, no cabe duda, tiene talento para los anagramas, convirtiendo
'Twas brillig, and the slithy toves
Did gyre and gimble in the wabe:
All mimsy were the borogoves,
And the mome raths outgrabe.
en
Bet I beat my glands til,
With hand-sword I slay the evil gender.
A slimey theme; borrow gloves,
And masturbate the hog more!
(Para quien no sepa inglés, a partir del absurdo poema original, queda algo como "Apuesto que golpeo mis glándulas hasta / con espada manual asesino al género diabólico / un tema lodáceo; guantes prestados / y masturbar más al cerdo!).
Ah, pero viene lo mejor: como el libro de Wallace había sido reseñado en la revista Harper's de noviembre de 1996, en el número de febrero de 1997 viene la siguiente respuesta, elaborada por un par de entusiastas de los palíndromos y anagramas:
"El primer párrafo del artículo de Wallace contiene una confesión:"
This is my story of Jack the Ripper, the man behind Britain's worst unsolved murders. It is a story that points to the unlikeliest of suspects: a man who wrote children's stories. That man is Charles Dodgson, better known as Lewis Carroll, author of such beloved books as Alice in Wonderland.
Cuya traducción libre sería algo como "Esta es mi historia sobre Jack el Destripador, el hombre detrás de los peores asesinatos sin resolver de Gran Bretaña. Es una historia que apunta al más improbable de los sospechosos: un hombre que escribía historias para niños. Este hombre es Charles Dogdson, mejor conocido como Lewis Carroll, autor de libros queridísimos como Alicia en el País de las Maravillas".
Y estos dos genios de la manipulación de las letras llamados Guy Jacobson y Francis Heaney lo convierten en
The truth is this: I, Richard Wallace, stabbed and killed a muted Nicole Brown in cold blood, severing her throat with my trusty shiv's strokes. I set up Orenthal James Simpson, who is utterly innocent of this murder. P.S. I also wrote Shakespeare's sonnets, and a lot of Francis Bacon's works too.
Es decir: "La verdad es esta: yo, Richard Wallace, apuñalé y asesiné a una amordazada Nicole Brown a sangre fría, cortando su cuello con golpes de mi confiable cuchillo. Inculpé a Orenthal James Simpson, quien es completamente inocente de este crimen. PD: También escribí los sonetos de Shakespeare, y muchos de los trabajos de Francis Bacon".
¡Genial!



Querido Toro Darius,
Es un placer ver que has vuelto a las andadas blogueras, ya iba siendo hora!
Espero que todo te vaya bien por ahí :)
Nos vemos mas a menudo, eh??
Mugidos!!!!!!