Kindle: ¿invento genial, herramienta diabólica, o ambas?
La semana pasada me enteré de la existencia del Kindle (página oficial aquí). Vi los videos, leí la información, me asombré. Encontré cuatro, cinco cosas que me parecieron ideas verdaderamente geniales.
Ese mismo día, me encontré con este post de Cory Doctorow (uno de los BoingBoing) en el que echaba pestes de ese mismo artilugio que a mí me había parecido sensacional. Sus razones me sonaron sensatas, sin embargo decidí esperar a que germinaran en mi cabeza. He aquí las conclusiones que he sacado.

El Kindle es un "libro electrónico". Ya hay en el mercado otros intentos de sustitutos de libros, y no han tenido ningún éxito, según sé. El Kindle intenta vencer esta barrera principalmente con una característica: tinta digital. La pantalla puede leerse a plena luz del día (cosa imposible aún con la más nueva laptop), y bajo cualquier ángulo. Jeff Bezos insiste en que la intención es que el Kindle desaparezca del proceso de lectura, y para ello diseñaron un sistema de navegación ("pasar las páginas") sencillo e intuitivo. La intención es que el Kindle se vuelva el iPod de los libros, y como tal, el diseño está cuidadosamente pensado para no escamar a quienes tienen aversión a la tecnología, mientras no insulta a los acostumbrados a gadgets relucientes e imposiblemente livianos.
¿Cómo se introducen los libros a un Kindle? Por dos vías: un puerto USB incluido, o por internet. Esta es una de las bellezas del aparato: el Kindle puede conectarse a internet vía celular, de modo que no hay que sufrir buscando un spot WiFi ni maldecir a quien inventó todas las siglas relacionadas: WEP, WPA, 802.11g, etc. El Kindle se conecta solito, mientras haya señal de celular. Me puedo imaginar a Bezos y su pandilla pensando: "¿y qué va a pasar? ¿vamos a obligar a nuestros usuarios a cargarle crédito a su Kindle, o a contratar un plan?" y acto seguido, encontrar una solución: Amazon paga los gastos de conexión a la red celular, que en este caso es Sprint. Es decir, puedes estar conectado todo el día, y Amazon pagará. Nada de navegar a toda prisa, o leer a saltos los artículos.
Ya sé que, amable lector, estás pensando "¿entonces se puede navegar en cualquier página de forma gratuita?" Y la respuesta es que, obviamente, no. Sólo puedes navegar por dos sitios: Amazon (¡claro!) y Wikipedia. Y en realidad no navegas por Amazon: más bien buscas un libro desde tu Kindle, éste envía la búsqueda a Amazon, y te devuelve los libros que están disponibles en formato electrónico. ¿Quieres leer alguno de ellos? Haces clic en "Download", y en menos de dos minutos lo tienes en tu aparatejo, previo pago automático de $9.99 USD. ¿Quieres leer algunas páginas, para saber si será de tu agrado? También eso es posible, de forma gratuita. En algún video promocional plantean el siguiente problema: te subes al avión con tu flamante copia del nuevo Best-Seller, y para cuando llegas a la página 10 decides que lo odias, y terminas leyendo el panfleto publicitario de la aerolínea durante las siguientes 5 horas. Con el Kindle, puedes decidir bajar un nuevo libro, o leer alguno de los cientos de libros que almacena. O navegar la Wikipedia...
Y esta es otra gran idea: navegación gratuita de la Wikipedia. Esta por sí sola me parece a mí razón suficiente para comprar el artilugio. Para quien gusta de leer, la Wikipedia puede ser fuente de horas y horas de placer. Me pareció a la vez un proyecto justo (reconociendo el valor de la Wikipedia y seguramente haciendo un acuerdo con Jim Wales, "dueño" de dicha enciclopedia) y sabio, además de -supongo- sustentable en términos de costos para Amazon y Sprint.
La última idea sensacional es la inclusión de periódicos, revistas y blogs en la lista de publicaciones comprables desde el Kindle. En el caso de los blogs, el precio depende de su popularidad pero también de la frecuencia típica de actualización (no es lo mismo BoingBoing que Seth Godin). La suscripción es mensual y no dudo ni por un segundo que esta será una fuente adicional de ingresos para quien logre colocar su blog en la lista de superstars.
Muchas otras cosas me parecieron excelentemente pensadas en el Kindle:
- Tamaño de fuente ajustable.
- Los precios de los libros son generalmente más bajos que la versión impresa.
- Diccionario integrado.
- Duración de batería similar a la de un celular.
- La navegación puede hacerse con una sola mano o con ambas, tanto para zurdos como diestros.
- Tanto aparato como pantalla son blanco y negro, una muestra de este intento de "desaparición" como gadget hiper-electrónico.
- Puedes auto-enviarte documentos de Word o PowerPoint vía mail (aunque este servicio no es gratuito, cuesta).
El lanzamiento del aparato electrónico coincide con la Tienda Kindle, el catálogo para el Kindle (que tuvo que ser negociado con cada autor y editorial) y las versiones de periódicos y revistas optimizados para el dispositivo. Es, por lo tanto, el resultado de un proceso bien pensado y llevado a cabo en muchas áreas distintas: mercadotecnia, diseño, ingeniería, desarrollo web, lobbying con autores difíciles (Seth Godin, por ejemplo, se negó a poner sus libros en el catálogo del Kindle si no eran puestos al público grauitamente).
Tiene algunos defectos inmediatos, a saber:
- Por lo pronto sólo tiene sentido comprarlo si se vive en Estados Unidos, de lo contrario los costos de roaming harían prohibitivo su uso.
- No es capaz de desplegar archivos con formato PDF, aunque existen convertidores de este formato al del Kindle.
- Los precios de los libros, aunque bajos, hacen prohibitivo su uso por quien no sea CEO de un startup de Silicon Valley o productor de Hollywood.
Sin embargo, me parece que para un primer intento es un verdadero breakthrough, algo parecido a lo que hizo el iPod aún en su primera versión: hacía sentido.
El artículo de Cory Doctorow (que regularmente tiene mi simpatía en cuanto a sus opiniones) tiene los siguientes puntos principales:
- Los libros que compres no puedes compartirlos con tus amigos a menos que les prestes tu Kindle.
- El aparato "te espía". Supongo que se refiere a que conocerá tus hábitos de lectura y gustos en cuanto a libros e información...
- El Kindle usa la red de Sprint, que es una porquería.
- No puedes revender un libro que no te haya gustado o que simplemente quieras desechar.
- Y algunas otras teorías conspiratorias...
Yo también pienso que el DRM es un intento patético por controlar lo incontrolable y abusivamente limitar los derechos del cliente; simpatizo con la idea de que, si compras un libro, deberías poder prestárselo a quien quieras sin tener que prestarle tu biblioteca entera; supongo que los términos de servicio (EULA) están pensados para dar todos los derechos a Amazon y ninguno al usuario.
Sin embargo, creo que Cory (que no es mi gran amigo pero lo quiero como tal, después de haber leído miles de sus posts) exagera: ¿qué es eso de que Sprint apesta? ¿Cómo esperarías que Amazon fuera a convencer a autores y publicadores de que sus libros no empezarían a distribuirse libre e ilegalmente si no les asegurabas que el dispositivo sería imposible de hackear? ¿Qué esperanzas de lograr por fin un arreglo masivo con la industria del libro habría de no diseñar un aparato que no permitiera extracción de su información? Quiero creer que Doctorow está consciente de que Google también mantiene registros de los accesos y búsquedas de todos los usuarios, y que muy probablemente utiliza estos datos para obtener estadísticas de preferencias, hábitos, etc. ¿Cómo creer que Amazon desperdiciaría la oportunidad de conocer aún mejor a sus clientes? Después de todo, es obvio que ya lo hace, pero no he escuchado que nadie se queje por que Amazon adivinara algún libro relacionado que pudiera ser de su interés...
En fin, creo que pasará un tiempo antes de tener un Kindle en mis manos y evaluar si realmente se compara a leer un libro, pero deseo profundamente que sea un éxito para que los precios de los libros bajen, se extienda el servicio a Latinoamérica, se flexibilicen las condiciones para leer y bajar archivos, y sobre todo se mejore todo lo que se le pueda mejorar al aparato. Como me mencionaba una amiga, quizás lo único que siempre extrañemos sea que el Kindle también emita el olor a libro...
PD. No llené de links este post por falta de tiempo; si hay interés en los comentarios, puedo agregar ligas hacia información técnica, otras críticas que he leído, artículos en revistas, convertidores, etc.



marjorie stansfield dijo
Hola: estoy muy interesada en que puedas mandarme la copia del libro "La tournee de Dios", ya q aqui en chile no la he podido encontrar, ahhh¡¡¡ por cierto me encanto tu blogs, espero puedas ayudarme muero de ganas de leer ese libro.
Un besote
Marjorie
1 Marzo 2008 | 03:34 AM